Como hacer una secta suicida
Hola amigos, hoy vamos aprender a hacer nuestra propia secta suicida.
Es relativamente sencillo y hasta puede salirte rentable. Lo único que necesitamos es el graduado escolar y un Dios, ah! y por supuesto fieles, eso es lo más importante, si no tienes fieles después de toda una vida, además de fracasado habrás desaprovechado esta con lo que eso conlleva,(no me hago responsable de la frustración que esto pueda causar).
Los inicios siempre son complicados y en este aspecto, salvo casualidad, no iba a ser menos. Así que empezaremos por como eregirla y llevarla a la fama barriobajera… En principio debes elegir al que será tu Dios, en mi caso he elegido a una persona llamada Manolín.
Tu Dios ha de ser factible en términos de fe, esto es que no te demores escogiendo a una mierda de Dios lámpara o un Dios piojo, es una pijada enorme y serás el hazme reír del parque. Siempre puedes coger elementos como el viento o cosas así que son un rollo muy bohemio y está de moda o puedes irte al clásico de los extraterrestres no es muy popular pero los creyentes de esa basura son fanáticos de los buenos(El próximo capitulo hablará de los fanáticos.)
Una vez tienes escogido a Dios, tienes que inventar normas para tu religión, rollo:
-”Si te tiras a la mujer de otro irás al infierno”
-”Si no rezas 4 veces al día estarás ultrajando a Dios”
-”Dios es piadoso pero su ira coge a todos por igual, dona en tu centro de culto más cercano 5000euros cada mes y expiarás todos tus pecados”
Con hacerte unas 10 vale. Si quieres hacer más pilla una plataforma petrolífera y crea tu propio país, lo tuyo no es la religión.
Con los preliminares ya cubiertos puedes elegir a tus dos “amigos de confianza” tu los llamaras simplemente “Sumos sacerdotes”. Cerciórate de que esta gente sea muy estúpida y este tan obnubilada como Marco con su familia. Si son inteligentes o muestran algún indicio, pégales un par de martillazos en la cabeza, siempre ayuda. Como, evidentemente, no existe gente como Marco tendrás que recurrir a la violencia de la herramienta. Mientras te cargas a la persona en si y la conviertes en un pseudoser es conveniente que la sometas a arduas sesiones de condicionamiento televisivo alternando cine de barrio con matanzas nazis.
Si habéis hecho caso a todo lo que os aconsejaba y decía anteriormente ya tenéis la infraestructura y medios además de una filosofía para expandir “vuestra palabra”.
Antes de que se me olvide necesitareis un escritor, el de Ana Rosa anda un poco solicitado así que llamar a cualquier vecino que le haya escrito una carta de amor a su mujer. La mejor manera de saber que es bueno es ver si utiliza la palabra “hermosa” en su insulto a la poesia, si lo hace ficharlo es mediocre de cojones. ¿Para qué queréis un escritor? Pues para haceros un libro titulado “La Palabra de Dios” lo de mediocre es simplemente porque llenará el libro de incongruencias muy características en toda secta suicida. Eso si, el final dáselo bien masticadito:
“Un Apocalipsis horrible y destructivo llegará, para salvarte de las garras del más aterrador de los castigos suicídate en masa previa transacción de bienes a(tu cuenta bancaria, casa, chabola, puente, en definitiva lo que gastes.)”.
Ahora vamos con el paso mas difícil, la captación de fieles. Está claro que la gente no es tonta(en realidad sí, pero sería tan obvio decir esto que ya no hace falta ni mencionarlo, es más, si lo encubres quedas bien y parece hasta más bonito.) y tu secta no se va a ganar el apoyo de fieles con tu pretexto determinista y apocalíptico, hasta un drogadicto pidiendo para un bocata tiene mayor cota de credibilidad… Por ello has de contratar a un puñao de matones, para el caso lo ideal seria coger a ex-soldados y venderles el rollo de salvar a la patria. Son fáciles de reclutar y su inteligencia se asemeja a la de Marco, solo que este tipo de gente es unilateral, así que ten cuidado cuando trates con ellos porque pueden zanjar la comunicación de manera no muy educada. Si coger a ex-militares lo ves muy difícil siempre puedes coger a tus cerdos babeantes (sumos sacerdotes) y mandarlos a secuestrar niños y pedir audiencia con los padres, te pillas un curso CEAC de lavado de cerebro y a continuación realizas la audiencia los atontas con tus paradigmas y ¡tachán! ya tienes tus primeros fieles.
Para el caso de los soldados retirados es algo más fácil, no tienes porque hacer creer a la gente matándoles neuronas. Simplemente mandas a tus dos pupilos a predicar la palabra, todo aquel que la rechace será incluido en una lista donde utilizaremos a los paramilitares para aterrar a todo el barrio mediante tortura genital y otras más soeces que está muy mal decirlas aquí. Toda idea tiene su lado negativo y en este caso queda claro que a los soldados retirados les tienes que pagar o con drogas o fulanas y ninguna de las dos opciones es gratuita, que “Dios” te pille confesado….
Y por último…, ¡el suicidio colectivo! Cuando tengas a más de medio barrio convertido a tu religión te toca llevarlos al barranco más cercano, decir que “el 31/07/07 por tener el 7 repetido y ser el último día del mes de julio, mes en el que el Mesías bajó del cielo…todos debemos pagar por nuestros pecados antes de que el amable “ Líder ” baje de la tierra para purgar a los pecadores, por ello debemos tirarnos por este barranco y de cabeza para evitar sorpresas de ultima hora…”
Cuando el numero de cuerpos ascienda a 80 es seguro tirarse sin correr peligro de morir. Si algún moribundo te ve dile que “La Entidad te ha salvado” y a continuación asegúrate de que no sobreviva. Ahora si todo ha salido bien, tienes a la policía muy cerca lo mejor es coger la maquina del tiempo y largarte tantos años como creas conveniente para que tu cuenta de las Caimán produzca unos intereses astronómicos. En caso de que todavía no se haya inventado la maquina del tiempo prepárate para correr.
Este capitulo esta dedicado a las sectas suicidas, no a Harrison Ford, así que para eso pilla las paginas pasadas amarillas y llama a CEAC que seguro que tienen el curso de fugitivo.
Bien amigos, esto ha sido todo por hoy, espero que en vuestras casas podáis jugar con las creencias de la gente y sobre todo enriqueceros a costa de sus vidas.