Martes a la sombra
Los días se hacen más cortos y el frio va ganando terreno a este invierno que hemos tenido por verano. Y yo como no, me he vuelto poeta fracasado, de esos que pueden ver poesía hasta en los indigentes que andan tiraos a la puerta de los colegios (mierda, esos eran los románticos) bueno de esos que la ven pero que no hacen nada más después de verla.
Hoy es uno de esos días que te levantas con una sonrisa en la cara, para los que sean supersticiosos: Si es 11 de septiembre. Y no es que me alegre por unos atentados que terminaron sirviendo como plato fuerte a la política exterior de un tío que se saco la primaria entre el psiquiátrico de la esquina y el asilo de ancianos. Es que me despertaron de una manera peculiar, y es por ello que por primera vez desde que mi vecino empezara a trabajar con productos tóxicos acepto la realidad tal y como es. Sin hacer preguntas quiero decir.
Como antesala también añadiré un dato, que responderá a muchas de vuestras preguntas, y que me trae a la cabeza aciagos recuerdos, empezando por un famoso “.8.6″ que fue mandado en mensaje gratuito a un teléfono cuyo destinatario desconocía mi número y se paso 3 días pensando que había conspiraciones en las capas freáticas de la tierra para usurpar su persona física….etc etc(léase con fonética castellana de la buena) . Pues bien el famoso punto ocho punto seis, no tengo muy claro de dónde viene exactamente… Pero sí, que desde el primer momento que lo vi me hizo gracia, es un emoticono del tipo:![]()
Bien la cara en si no expresa mucho, pero cuando vía msn comienzas a utilizarla para cualquier tipo de acción/expresión, puedes llegar a estados de alteración mental que hasta te provoca risa… Si a eso le añades dos variantes de los emoticonos que son la misma cara aplicada a formas distintas y le echas un poco de estimulantes baratos del “Día” puedes estar riéndote días, meses y horas.
Explicar en si la filosofía del emoticono es imposible, tienes que utilizarlo para comprenderlo, por eso os animo a que lo hagáis dios de vuestra secta destruyefamilias.
Y sin más me despido, que hay compromisos ineludibles para el humano de a pie, uno es comer y ahora es el que ocupa por completo mi insensata mente.